Conexiones de red
Conexiones físicas:
Permiten a las computadoras transmitir y
recibir señales directamente. Las conexiones físicas están definidas por el
medio empleado (pueden ser cables hasta satélites) para transmitir la señal,
por la disposición geométrica de las computadoras (topología) y por el método
usado para compartir información, desde textos, imágenes y hasta videos y
sonidos.
Conexiones Lógicas o Virtuales:
Permiten intercambiar información a las
aplicaciones informáticas, por ejemplo a un procesador de texto o cualquier
tipo de software. Las conexiones lógicas son creadas por los protocolos de red
y permiten compartir datos a través de la red entre aplicaciones
correspondientes a computadoras de distinto tipo, algunas conexiones lógicas
emplean software de tipo cliente-servidor y están destinadas principalmente a
compartir archivos e impresoras.
RTC:
Por la Red Telefónica Conmutada (RTC)
también conocida como Red Telefónica Básica circulan habitualmente las
vibraciones de la voz, las cuales son traducidas en impulsos eléctricos que se
transmiten a través de dos hilos de cobre. A este tipo de comunicación se
denomina analógica.
Para enviar datos es necesario hacer una
conversión de la señal adecuándola al medio por el que tiene que viajar. De
esta función se encarga el módem, cuyo propio nombre procede del acrónimo
formado por el inicio de las palabras que indican su función: modular
- demodular la señal para que pueda viajar por la red telefónica en forma
analógica convirtiéndose en digital al llegar al ordenador.
Para acceder a la Red sólo necesitaremos
una línea de teléfono y un módem.
RDSI:
La Red Digital de Servicios Integrados,
comúnmente llamada RDSI, requiere un operador de telecomunicaciones y una
conexión especial, que permite una velocidad de conexión digital a 64 kbps en
ambos sentidos.
Para la conexión hace falta una tarjeta
RDSI que adecue la velocidad entre el PC y la línea. El aspecto de una tarjeta
interna RDSI es muy parecido a un módem interno para RTC.
La conexión RDSI divide la línea telefónica
en tres canales: dos B o portadores, por los que circula la información a la
velocidad de 64 kbps, y un canal D, de 16 kbps, que sirve para gestionar la
conexión. Se pueden utilizar los dos canales B de manera independiente (es
posible hablar por teléfono por uno de ellos y navegar por Internet
simultáneamente), o bien utilizarlos de manera conjunta, lo que proporciona una
velocidad de transmisión de 128 kbps.
ADSL:
ADSL (Asymmetric Digital Subscriber
Line o Línea de Abonado Digital Asimétrica) es una tecnología que, basada en el
par de cobre de la línea telefónica normal, la convierte en una línea de alta
velocidad.
En el servicio ADSL el envío y recepción de
los datos se establece desde el ordenador del usuario a través de un módem
ADSL. Estos datos pasan por un filtro (splitter), que permite la utilización
simultánea del servicio telefónico básico (RTC) y del servicio ADSL. Es decir,
el usuario puede hablar por teléfono a la vez que está navegando por Internet.
Cable:
Normalmente se utiliza el cable coaxial que
también es capaz de conseguir tasas elevadas de transmisión pero utilizando una
tecnología completamente distinta. En lugar de establecer una conexión directa,
o punto a punto, con el proveedor de acceso, se utilizan conexiones multipunto,
en las cuales muchos usuarios comparten el mismo cable.
Vía Satélite:
El satélite se puede utilizar para algo más
que recibir decenas de canales de televisión en casa. En los últimos años, cada
vez más compañías están empleando este sistema de transmisión para distribuir
contenidos de Internet o transferir ficheros entre distintas sucursales. De
esta manera, se puede aliviar la congestión existente en las redes terrestres
tradicionales.
El sistema de conexión que generalmente se
emplea es un híbrido de satélite y teléfono, hay que tener instalada una antena
parabólica digital, un acceso telefónico a Internet, una tarjeta receptora para
PC, un software específico y una suscripción a un proveedor de satélite.





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